Enfermo de amor de Steffi Hernández 005

Capítulo 5 La primera noche como casados

Lin Xinyan pareció haber adivinado la razón detrás de la reacción de la señora Yu, pero solo sonrió sin darle explicación alguna. Su relación con Zong Jinghao era estrictamente de negocios, así que no tenía derecho a cuestionarle sobre su vida privada. De hecho, se sentía menos reprimida cuando él no estaba presente.
Lin Xinyan entró a la habitación y miró la decoración. El diseño era único, pues era de aspecto monótono y minimalista, pero al mismo tiempo, tenía un toque de sofisticación y lujo. Era magnífico.
—Esta es la habitación del señor Zong.—La señora Yu sonrió.
«Ahora que son marido y mujer, es natural que duerman juntos.»
Lin Xinyan abrió la boca para hablar, pero se dio cuenta de que no debía decir nada, así que solo sonrió.
Era un reto concebir el sueño en un lugar nuevo, sobre todo en la primera noche; recargó su espalda en la cabecera de la cama para descansar mientras abría en su teléfono una aplicación de búsqueda de empleo. Podría cuidar de su madre y del bebé que llevaba en su vientre solo si tenía un trabajo estable.
«¿Qué?»
Lin Xinyan vio una vacante de empleo para traductor. Ese trabajo era algo común, pero lo que no era usual era el idioma requerido, pues era del país A, justo el lugar donde Lin Guoan las había mandado. Era un país en vías de desarrollo en la región tropical. No muchas personas aprendían el idioma que allí se hablaba y muchos de los idiomas más usados eran de los países desarrollados. El salario y los beneficios de ese empleo no estaban mal, así que se postuló. Después, puso su teléfono a un lado y se recostó para dormir.
La noche era tranquila y la luz de la luna brillaba a través de la ventana, tan suave y delicada como la seda. Pronto, Lin Xinyan cayó en un profundo sueño.
Un rayo de luz de un faro de auto brilló desde el exterior hacia adentro de la casa. Un Maybach entró en la villa y se detuvo en el porche. La puerta se abrió y una figura alta bajó del auto; después, entró en la casa, balanceándose un poco, en una manera inusual comparada a como cuando caminaba con paso firme. Tiró del cuello de su camisa y sintió la boca un poco seca, así que se sirvió un vaso de agua al entrar a la habitación. Mientras bebía, su manzana de Adán se movía de arriba hacia abajo y sus oscuras pupilas estaban casi rojas por la embriaguez. Una vez que terminó de beber el agua, tuvo una sensación de ardor en la garganta. Había bebido mucho vino blanco en la reunión y luego bebió un poco más de vino tinto en la fiesta de cumpleaños de Bai Zhuwei.
Tenía buena tolerancia al alcohol, pero en ese momento se sentía un poco ebrio. Arrojó su chamarra al sofá y se fue directo a su habitación. El lugar estaba oscuro, pero no encendió ninguna luz, pues ubicaba bien la cama y luego, se recostó sobre ella. En la profundidad de sus sueños, Lin Xinyan sintió que había movimiento, pero luego se detuvo, por lo que enroscó su cuerpo y siguió durmiendo.
Amaneció, y los rayos del sol iluminaban la habitación como si fueran hilos dorados. En la cama, la mujer se acurrucó en el brazo del hombre que todavía estaba dormido. Hacían una linda pareja. Las pestañas de Zong Jinghao se movieron y poco a poco, abrió los ojos. Tenía resaca y quería ducharse para aclarar su agobiada mente.
Cuando él movió su brazo para sentarse, se percató de que había algo recargado sobre él. Volteó la cabeza y vio que Jin Xinyan estaba recostada sobre su brazo. El oscuro cabello de la chica era voluminoso y se extendía sobre su extremidad, era de tez blanca, y sus pestañas eran rizadas como las alas de una mariposa. Ella dormía sobre su costado y tenía sus labios rosados entreabiertos mientras respiraba con suavidad.
Él bajó la mirada y vio que su delgado cuello reposaba sobre sus delicadas clavículas, al mismo tiempo que su pecho subía y bajaba con ritmo. A través de su pijama, pudo ver por completo sus pechos. Su respiración hacía que su pecho subiera y bajara, lo cual era muy seductor.
Tragó saliva, ya que nunca había sentido un impulso así con Bai Zhuwei, pero sí lo estaba sintiendo con esa mujer a quien solo había visto dos veces; frunció el ceño, pues sentía que su instinto varonil se estaba viendo irritado. Sin embargo, no pudo quitarle los ojos de encima.
En sus sueños, Lin Xinyan estaba en una pradera africana, donde un feroz león la veía y estaba a punto de devorarla, por lo que se despertó sobresaltada. Al abrir los ojos, vio que un par de pupilas oscuras la miraban, tratando de permanecer en calma. Sintió que su mente se quedaba en blanco y entonces abrió los ojos de par en par, se cubrió el pecho, y espetó:
—¡Tú! ¿Qué estás haciendo en mi cama?
El hombre apartó la mirada de manera tranquila y jaló las sábanas con lentitud.
—Esta es mi cama.
Lin Xinyan abrió la boca y estuvo a punto de refutarle, pero al ver las circunstancias en las que se encontraba, permaneció en silencio.
—¿No te habías ido a celebrar el cumpleaños de tu novia? ¿Por qué volviste? —preguntó ella, con un tono de voz que tenía cierto matiz inquisitivo.
Lin Xinyan bajó de la cama y se puso de pie a un lado. Cuando la señora Yu dijo que él no volvería esa noche, ella bajó la guardia y se sumió en un profundo sueño; tanto así, que ni siquiera lo había escuchado entrar en la habitación. Había dormido en la misma cama que ese hombre toda la noche. Su rostro se enrojeció al pensarse a sí misma durmiendo entre sus brazos y su cabeza se desplomó.
Debido a que la noche anterior no se había quitado la camisa, Zong Jinghao la comenzó a desabotonar, pues no se sentía cómodo con aquella arrugada prenda de ropa que aún desprendía un olor a alcohol; miró a la mujer que estaba de pie a un lado de la cama y le sonrió de una manera sugestiva.
—El cumpleaños de mi novia no es tan importante como mi primera noche de recién casado.
Lin Xinyan se quedó sin palabras. Todo ese asunto entre ellos solo era un trato, no eran marido y mujer. «¿De qué noche de “recién casado” está balbuceando este hombre?»
Zong Jinghao se quitó la camisa, y al instante, Lin Xinyan se dio la vuelta puesto que se estaba desvistiendo frente a ella. Después de esa noche, ella rechazaba a los hombres y cualquier forma de intimidad con ellos, por lo que entró en pánico.
—Me… me iré —dijo.
Y tras eso, salió de inmediato de la habitación.
Zong Jinghao no le prestó atención y solo se quitó el cinturón para entrar en el baño. Necesitaba tomar una ducha para darle claridad a sus pensamientos.
Se escuchó un sonido de agua chorreando, el cual provenía del inodoro. Una hora después, había en el ambiente una fragancia que salía del baño; su corto y negro cabello estaba un poco húmedo y alborotado. La bata de baño blanca protegía su delgada figura, el cuello de dicha prenda estaba ligeramente abierta y eso dejaba ver su pecho firme color miel.
Era un espectáculo tentador que mostraba el magnetismo masculino.
Caminó hacía el armario y cuando lo abrió para sacar su ropa, vio que había una maleta con estampado de girasoles, lo cual lo hizo detenerse. «¿Esta maleta es de ella? Tiene estampado floral. ¿Cómo puede ser tan infantil?»
Parecía que aquella mujer se había acomodado y puso sus cosas dentro de su armario.
Frunció las cejas y tomó su ropa. No obstante, por accidente, tiró la maleta mientras colocaba uno de los ganchos; como la maleta no estaba cerrada, todo lo que había dentro se salió. Solo eran simples prendas de ropa y artículos de uso diario, pero cuando se puso de rodillas para recoger las cosas, vio que había un reporte de un ultrasonido.
«Lin Xinyan, mujer, dieciocho años. Primera etapa del embarazo, seis semanas.»
«¿Está embarazada?»

SIGUIENTE

Leave a Reply

comment-avatar

*