Enfermo de amor de Steffi Hernández 009

Capítulo 9 Postulación para la vacante de traductor

—¿Cómo quieres que responda? —Lin Xinyan no sabía qué decir ante las palabras de Bai Zhuwei.
«¿Debería disculparme y decir que no debo tener este matrimonio arreglado con Zong Jinghao para no separarlos? Eso sería muy hipócrita.» Además, ese matrimonio había sido arreglado por sus madres, ¿qué podía hacer ella?
Zong Jinghao entrecerró los ojos y clavó su mirada en ella. Comenzó a caminar a un paso que no era demasiado apresurado, pero tampoco era demasiado lento; de manera inconsciente, la habitación se llenó de una atmósfera represiva y Lin Xinyan no pudo evitar dar unos pasos hacia atrás.
—Yo no te provoqué, ¿sí?
Bai Zhuwei se acercó y lo tomó del brazo.
—Hao, no te enojes. Es mi culpa, no debería hablar de esto. Ella acaba de casarse contigo, yo no debí venir. Deberías ir a descansar temprano, yo me regresaré.
—Tú no eres la que debería irse. —Zong Jinghao la agarró de la muñeca y ambos fueron al piso de arriba.
Bai Zhuwei estaba extasiada. Aunque Zong Jinghao ya le había indicado que estaría con ella, nunca había expresado lo que pensaba acerca de ella. Por ende, esa acción hizo que sintiera que estaba tocando el mismísimo cielo con las manos. Después de todo, no era suya esa noche, pero podría asegurar el corazón de Zong Jinghao solo cuando compartieran una relación sustancial.
Lin Xinyan no levantó la mirada, sino que solo se dio la vuelta y entró en la habitación de forma silenciosa. Bai Zhuwei volteó la cabeza y vio la espalda de Lin Xinyan mientras ésta entraba en la habitación. Era de complexión débil y delgada, por lo que Bai Zhuwei de pronto le encontró un parecido con la espalda de la chica de aquella vez.
Aquella noche, superó los celos y el dolor que había en su corazón y consiguió una virgen para Zong Jinghao, lo cual ya era algo que rebasaba sus límites. Por esta razón, no quería ver a la chica que había hecho el amor con Zong Jinghao.
Por un instante, vio la delgada silueta de aquella chica cuando se fue. No era de extrañar que Lin Xinyan le pareciera conocida, pues resultó que esa sensación de familiar no veía de la nada. La idea de que Lin Xinyan podría ser la chica de esa noche, hizo que Bai Zhuwei entrara en pánico. No debía dejar que ella se quedara con Zong Jinghao y era necesario mantener un contacto estrecho para que él no descubriera la verdad. Al fin y al cabo, ella había sido la mujer con la que había intimado.
Una vez que entraron en la habitación, Bai Zhuwei no tuvo ninguna reserva y entonces, abrazó a Zong Jinghao, rodeando su tonificado torso y enterrando la cabeza entre sus brazos.
—Hao, déjame ser tu mujer de nuevo —dijo ella de un modo cautivador.
Mientras hablaba, se acercó a él para besarlo, pero la expresión en el rostro de Zong Jinghao apenas y estaba presente. Ni siquiera tenía el impulso que cualquier hombre normal tendría con la iniciativa de Bai Zhuwei. No sintió deseo por ella a excepción de aquella noche. Justo cuando los labios de Bai Zhuwei estuvieron a punto de tocar los suyos, él volteó la cabeza dejando ese beso en el aire.
—Ya es tarde, ve a la cama.
Sintiéndose un poco irritable, Zong Jinghao tiró del cuello de su camisa, el cual en realidad no estaba ajustado. Sin embargo, no sabía por qué se sentía así.
Se sentía molesto por no tener el impulso normal que un hombre debía tener hacia ella y eso lo hizo sentir extraño. Bai Zhuwei apretó las manos con fuerza y en su rostro se mostró el sentimiento de agravio.
—Hao, yo no te gusto…
—No imagines cosas. —Zong Jinghao mantuvo la voz baja y le rodeó los hombros con sus brazos—. Quédate a dormir aquí esta noche.
Bai Zhuwei era mujer y entendía muy bien lo que significaba para un hombre el hecho de que no tuviera interés en ella; se recostó en la cama de manera obediente, con los ojos estaban enrojecidos y llenos de lágrimas que no se derramaron. Tenía una obvia mirada agraviada, pero al mismo tiempo tranquila.
Zong Jinghao se sintió un poco conmovido porque ella estaba tan calmada también esa noche. No importaba lo mucho que él la desanimara, ella nunca decía nada. El sentimiento que tenía se volvió más cariñoso mientras la cubría con un edredón y se sentaba en un lado de la cama.
—No imagines cosas. Cuando seamos marido y mujer, en definitiva… te desearé.
Bai Zhuwei asintió. Había estado con Zong Jinghao por un largo tiempo, y comprendía bien su temperamento. Incluso si no la amaba, él tendría que rendir cuentas por el sentido de responsabilidad que tenía.
Zong Jinghao se quitó la chamarra y salió de la habitación. Luego, fue a la planta de abajo, la arrojó en el sofá y se sentó, hundiéndose en él; recargó sus largas y delgadas piernas sobre la mesa de centro y se acomodó, luciendo un poco cansado.
A la mañana siguiente, cuando Lin Xinyan ya estaba aseada y cambiada, salió de la habitación. Zong Jinghao, por su parte, estaba sentado en la mesa del comedor, leyendo el periódico Today’s Finance. Bai Zhuwei parecía conocerlo bien, así que le preparó una jarra caliente de café negro. La señora Yu ya tenía el desayuno listo.
Lin Xinyan mantuvo su presencia como un perfil bajo y no pronunció palabra, tan solo se sentó al final de la mesa para distanciarse de ellos, mientras comía el pudín con la cabeza agachada. Cuando la señora Yu le sirvió los huevos fritos y vio la actitud poco favorable de Lin Xinyan, frunció el ceño. Ella era la esposa, pero, ¿por qué se comportaba tan humilde enfrente de la amante?
—Señora, usted debería sentarse junto al señor.
«¿Qué?» Lin Xinyan alzó la vista y Zong Jinghao bajó el periódico financiero que tenía en las manos; se sintieron tan sorprendidos que, por un momento, sus miradas se encontraron. Lin Xinyan se estremeció cuando pensó en la forma tan fría en la que la había mirado la noche anterior.
La madre de Zong Jinghao había muerto cuando él era muy pequeño y la señora Yu fue quien había cuidado de él, quien a su vez le tenía mucho respeto por eso. Debido a esa razón, la señora Yu hablaba con bastante libertad.
En este matrimonio, todos tenían lo que necesitaban, por lo que Lin Xinyan sentía que no debía interferir en la vida privada de Zong Jinghao.
—Ya terminé. Provecho —dijo sonriente al terminar de comer su pudín.
Desde lo que pasó la noche anterior, Lin Xinyan podía notar que Zong Jinghao se preocupaba mucho por Bai Zhuwei, así que debía ser muy cuidadosa con su comportamiento. Caminó a toda prisa, como si un monstruo la estuviera persiguiendo. Zong Jinghao miró el apresurado movimiento de Lin Xinyan y entrecerró un poco los ojos. Bai Zhuwei contuvo sus pensamientos y dijo en voz baja:
—Quizás no se siente muy cómoda porque yo estoy aquí, más adelante…
Zong Jinghao colocó un vaso de leche enfrente de ella.
—Se irá en un mes.
Bai Zhuwei agachó la mirada ya que un mes era demasiado tiempo para ella.
Lin Xinyan regresó a su habitación, prendió su celular y vio que ya tenía una respuesta del mensaje que había mandado a la plataforma 58.com. La habían invitado a una entrevista de trabajo. Así que cuando Zong Jinghao y Bai Zhuwei se fueron, ella también salió de la villa para tomar un taxi e ir al lugar donde sería la entrevista.
El grupo Wanyue estaba ubicado en un rascacielos que se elevaba hacia las nubes, era espectacular. Lin Xinyan se quedó de pie enfrente del edificio, tomó una inhalación profunda y entró. No se había graduado de la universidad y además, no era fácil encontrar un trabajo adecuado, por lo que en verdad deseaba tener éxito en su postulación para ese trabajo.
El área de las entrevistas estaba llena de gente. Todas las personas usaban una vestimenta formal, tenían en sus manos sus currículos y parecía que estaban muy bien preparados para la entrevista. Por su parte, Lin Xinyan se veía un poco fuera de lugar con sus pantalones de mezclilla y su playera blanca, no parecía que estuviera allí para la entrevista. Se quedó de pie en silencio, esperando e ignorando las extrañas miradas que le lanzaban de vez en cuando.
Tomó casi una hora para que la llamaran.
Lavar los platos y entregar periódicos no se podía considerar como experiencia laboral. Además, no tenía cualificaciones académicas; por ende, no había preparado un currículo. El entrevistador frunció el ceño un poco al conocer su falta de experiencia laboral.
—¿Cómo aprendió el idioma del país A?
El hombre hizo esa pregunta porque, a fin de cuentas, aquel no era un idioma muy conocido. La oferta de trabajo se había anunciado hace mucho tiempo, pero no había habido muchos postulantes. Lin Xinyan hizo memoria y se tomó las manos con fuerza.
—Viví allí un tiempo. Aprendí el idioma para poder comunicarme mejor con las personas locales…
«Esa voz…»
Bai Zhuwei pasaba por el área de entrevistas con un documento en sus manos, cuando escuchó aquella voz familiar, así que siguió el sonido y miró hacia adentro. Una vez que vio a Lin Xinyan, de pronto, su corazón se detuvo.

SIGUIENTE

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