Enfermo de amor de Steffi Hernández 025

Enfermo de amor novela Capítulo 25 Jinghao no está discapacitado_Las mejores novelas Romance | Miniread
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Cuando Lin Xinyan miró a la madre y a la hija, detuvo sus pasos, mientras que Shen Xiuqing frunció el ceño en cuanto la vio.
—Mamá, ¿no es esa Lin Xinyan? ¿Por qué está aquí?
A diferencia de Shen Xiuqing, Lin Yuhan no podía controlarse demasiado.
—¿Vino a comer?
La comida ahí era exquisita en gusto y apariencia, y el precio no se encontraba en el rango que una persona promedio podría pagar. ¿Y ahora Lin Xinyan podía pagar la comida de este tipo de restaurantes?
—Debe ser porque se casó con uno de la familia Zong —se burló Shen Xiuqing—. Aunque ese hombre esté lisiado, aun así tiene un buen estatus social y riquezas. No es de extrañar que pueda entrar a este tipo de lugares.
Lin Xinyan no quería interactuar con ellas, pero en el momento en que comenzó a retirarse, Lin Yuhan la detuvo.
—Te acabas de casar con un discapacitado y aunque vengas a estos lugares lujosos, sigues siendo una niña de clase baja. —Sus ojos juzgaron su apariencia mientras le decía aquellas palabras, tratando sin éxito de contener sus burlas.
—¡Hazte a un lado!—dijo Lin Xinyan con frialdad, pero Lin Yuhan no se movió ni un centímetro.
—¿Por qué estás tan frustrada? ¿Estás molesta porque dije que tu marido es discapacitado?
Guan Jing frunció el ceño. Él estaba a punto de impedir que siguiera actuando como una arpía cuando miró entrar a Zong Jinghao, quien alejó la mano con la cual la había alcanzado.
—Lin Xinyan, ¿te casaste con un miembro de la familia Zong y aún llevas una vida tan miserable? ¿Acaso es porque ni siquiera tu marido inválido cree que valgas la pena?—Lin Yuhan se cubrió la boca y se burló—: No seas como tu madre. Ella no pudo hacer que ningún hombre se quedara a su lado.
En ese momento, Lin Xinyan se había percatado que Zong Jinghao se había marchado mientras abría los ojos de par en par. Lin Yuhan notó aquella mirada inusual y pensó que era debido a que estaba molesta, así que se volvió aún más presuntuosa cuando dijo:
—Lin Xinyan, así serán el resto de tus días. La primera mitad de tu vida fuiste abandonada por tu padre y enviada a vivir lejos porque él te rechazaba y ahora, en segunda mitad de tu vida, tendrás que servirle a un discapacitado y vivir en soledad.
—No quiero desilusionarte. —Una voz masculina, grave y sonora apareció.
Él se acercó en silencio, dejando una profunda impresión, forzando a las personas que lo habían escuchado a fijarse en él.
—¿Quién te crees que…? —Lin Yuhan se dio la vuelta y estaba a punto de preguntar quién era él para decir eso, pero miró al hombre de pie cerca de ella.
Estaba vestido con un traje que hacía parecer su figura delgada incluso más alta de lo usual, en especial sus largas piernas en aquel par de pantalones. El hombre tenía nariz respingada y labios seductores, sus rasgos faciales estaban bien definidos mientras que sus profundos ojos emanaban una pizca de frialdad a los demás.
Sus pasos eran tranquilos y en cada uno de ellos él miraba silencioso a las personas a su al rededor haciendo que se sintieran tensos. Su indiferencia y serenidad reflejó su noble temperamento, como si caminara bajo la luz sagrada, atrayendo la atención de todos. Lin Yuhan en particular lo miraba boquiabierta y sorprendida.
«¿No es el discapacitado?» Era abrumador e increíble. «¿Cómo podía ser cierto?»
Bajo la mirada de Lin Yuhan y Shen Xiuqing, él sostuvo el hombro de Lin Xinyan.
—Ya es hora de irnos.
Lin Xinyan se quedó atónita por unos segundos y levantó la cabeza.
—Tú… —Su mirada sombría y su ligera sonrisa irradiaban amor y comprensión—. ¿Qué te ocurre? ¿Te volviste loco?
Lin Yuhan miró sus piernas mientras sus ojos estaban a punto de salirse de la sorpresa.
—¿No eres inválido?
Y entonces de pronto se cubrió la boca al darse cuenta de lo inapropiado que había sido su comentario. Shen Xiuqing no podía salir de su trance ya que le resultaba increíble. Mientras tanto, Jinghao no pudo sentir más que disgusto y se retiró junto a Lin Xinyan.
—¡Qué frívolo!—se burló Guan Jing.
Entonces dejó de ver sus rostros y se horrorizó al mismo tiempo que se sentía asombrado; después se apresuró hacia su auto.
Los ojos de Shen Xiuqing aún miraban hacia el frente. Ella murmuraba para sí misma muerta de miedo mientras sus piernas temblaban sin control.
—¿Cómo puede ser posible? ¿Zong Jinghao no estaba inválido?
—¿Cómo puede ser posible? —Lin Yuhan incluso sostenía frenética el brazo de Shen Xiuqing—. ¿Por qué de pronto funcionaron las piernas de Zong Jinghao?
Pasó mucho tiempo antes de que Shen Xiuqing pudiera controlarse. ¿Acaso no había dicho que su problema no tenía arreglo?
—Mamá…
—¡Basta!—Shen Xiuqing sentía que la cabeza le zumbaba mientras su frustración era terrible—. Ni siquiera sé si tu padre sabe acerca de esto.
Las piernas de Zong Jinghao estaban bien. Este hecho parecía algo difícil de creer, así que ella perdió el apetito y arrastró a su hija hasta la oficina del Grupo Lin.
Lin Guoan estaba furioso. Los bienes raíces que habían invertido en el Grupo Lin habían colapsado y ahora la compañía estaba enfrentando una demanda, por lo que no había momento en que no se sintiera preocupado.
¡Toc, toc! ¿Quién lo estaba molestando a esta hora? Lin Guoan estaba a punto de explotar de ira cuando la puerta de la oficina se abrió. Shen Xiuqing miró a Lin Guoan, y su corazón se fue al suelo cuando preguntó:
—¿Qué pasó? —Lin Guoan no estaba de buen humor y se sentó en la silla—. ¿Qué están haciendo ambas?
Shen Xiuqing no tuvo tiempo de molestarse en preguntarle la razón de su malhumor; en lugar de eso, avanzó y preguntó:
—¿Sabías que Zong Jinghao ahora puede caminar?
Lin Guoan quedó atónito por un momento antes de fruncir el ceño y mirarla.
—Fue mordido por una serpiente. ¿No era algo incurable? ¿Y ahora me dices que puede caminar otra vez?
Como era de esperarse, Lin Guoan tampoco sabía al respecto. El rostro de Shen Xiuqing se volvió serio.
—Pero puede hacerlo ahora.
—¿Quién te lo dijo? —Lin Guoan la interrumpió antes de que pudiera terminar su oración.
—Lo vimos con nuestros propios ojos —intervino Lin Yuhan, quien se calmó después de un tiempo, caminó hacia el escritorio y lo miró—. Papá, nos debieron haber engañado.
Él lo había dejado muy claro, no tenía cura y de pronto estaba de pie. Lin Guoan frunció el ceño ya que se sentía asombrado y confundido ante este asunto.
—¿Entonces por qué él había difundido la noticia de que no podía caminar?
Shen Xiuqing tampoco podía determinar por qué no les había informado.
—¿Será que no quería cumplir la promesa con los Lin, pero tampoco quería romperla y entonces nos dio la noticia hasta ahora para que nosotros podamos romperla en su lugar? —supuso ella.
Toda la oficina se quedó en silencio. Estaba todo tan calmado que incluso se podría escuchar si un alfiler cayera al suelo.
—¿Estás segura de eso?
—¿Qué otra cosa podría ser? —afirmó Lin Yuhan ante la suposición de Shen Xiuqing mientras se sentaba frustrada en el sillón—. Si lo hubiéramos sabido antes, no habría sido necesario traer a Lin Xinyan ni a su madre de vuelta aquí.
Así, ella podría haberse casado con Zong Jinghao.
Lin Guoan sintió que tendría un fuerte dolor de cabeza, puesto que no esperaba nada de esto. Él había querido usar a su hija para establecer relaciones con la familia Zong y ahora parecía que lo que Shen Xiuqing había dicho sobre casar a su hija con Zong Jinghao no solo le disgustaba, sino que también parecía ofendido. Él había querido buscar ayuda de Zong Jinghao mientras la empresa estaba enfrentando problemas, pero ahora no parecía un plan muy factible.
El rostro de Lin Guoan estaba triste. No era una sorpresa que la última vez que él había ido a Wanyue, Zong Jinghao no se había molestado en verlo.
—Mamá.—Lin Yuhan sostuvo con fuerza el brazo de Shen Xiuqing— . Mamá, ¿por qué no me casé con Zong Jinghao?
A ella le gustaba ese hombre y era la primera vez que se enamoraba de uno, pudo haber tenido oportunidad de casarse con él, pero ahora la había perdido y se arrepentía. Lo sentía de verdad. Si no hubiera pensado que él era un discapacitado y se hubiera casado con él, quizás su dedicación por cuidarlo debido a su condición lo haría enamorarse de ella.
Sin embargo, todo lo había conseguido Lin Xinyan, así que sentía que era injusto.
—Necesitamos otra estrategia.
Shen Xiuqing no estaba contenta. Ella podría haber establecido una relación con la familia Zong, pero habían perdido la oportunidad.
Lin Guoan no podía sentir otra cosa que un dolor de cabeza. Él estaba confundido ahora que el asunto había llegado tan lejos. ¿Cómo era posible que Zong Jinghao los hubiera engañado pretendiendo que estaba inválido?
Por otro lado, Lin Xinyan había seguido a Zong Jinghao al auto y se sentó a prisa a un lado. Él parecía ocupado con los documentos que había sobre su pierna, miró hacia abajo y levantó el cuello de su camisa. Lin Xinyan solo se sentó a su lado sin intensiones de molestarlo.
Cuando Guan Jing estaba por llegar al edificio de la oficina de Wanyue, Lin Xinyan pidió que detuviera el auto.
—¿Necesita algo?
—No parece buena idea que yo entre con ustedes.
Después de todo, su matrimonio con Zong Jinghao no se suponía que era público; en ese caso, no habría ningún malentendido innecesario.
Guan Jing no podía entender sus acciones en ese momento. Estaba claro que ella estaba tratando de arruinar la reputación de Jinghao, pero ahora…
Lin Xinyan se había bajado del auto y Guan Jing condujo hasta el estacionamiento subterráneo. Zong Jinghao salió del auto y entró al elevador junto a Guan Jing siguiéndolo por detrás. Él sentía curiosidad sobre la opinión de Zong Jinghao hacia Lin Xinyan, así que le preguntó tentativamente:
—Sr. Zong ¿quién le gusta más? ¿La Srta. Lin o la Srta. Bai?

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