Enfermo de amor de Steffi Hernández 031

Enfermo de amor novela Capítulo 31 Atrévete_Las mejores novelas Romance | Miniread
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Todos en la empresa sabían de la relación entre Bai Zhuwei y Zong Jinghao. Ella quería hacerlo público mientras él no la detenía, pero tampoco lo negaba; por lo tanto, ambos admitían su relación de forma indirecta.
Ahora, Bai Zhuwei no solo era su secretaria, sino que también era posible que se casara con él e ingresara a la familia Zong, por esa razón muchos de los colegas de la oficina la respetaban y siempre la halagaban.
Tan pronto como Zong Jinghao entró en su oficina, alguien apareció frente a Bai Zhuwei y le dijo:
—Zhuwei, ¿cómo estuvo la comida con el Sr. Zong?
—Te admiramos mucho.
Bai Zhuwei le lanzó una mirada a Lin Xinyan desde lejos y respondió sonriente:
—No fue nada especial. Comimos una porción de vegetales, pato crujiente, pollo hervido y camarones de río…
—¡Vaya! ¡Todos esos son tus platillos favoritos!—Qiu Yi la halagó—. El Sr. Zong es tan dulce.
Bai Zhuwei sonrió un poco mientras jugueteaba con sus delicadas uñas casualmente. Aun cuando ella no había dicho nada, todos la miraban como estrategia para engrandecerla. Qiu Yi se acercó y le dijo:
—Zhuwei, ¿cuándo te vas a casar con el Sr. Zong?
De pronto, ella se puso a pensar en eso y dejó de jugar con sus uñas. De no ser por Lin Xinyan, ella ya pertenecería a la familia Zong, pero ella se interponía en su camino. No había atacado a Lin Xinyan porque debía cuidar su imagen frente a Zong Jinghao. Sin embargo, necesitaría un poco de ayuda para hacerle daño y asegurar que nunca tuviera éxito en la empresa.
—Qiu Yi… —dijo con una sonrisa afable.
—¿Sí? —Qiu Yi parecía estar tranquila.
—La nueva traductora es muy inconsciente. —Bai Zhuwei pretendía estar triste.
—¿Te molestó?
—En realidad no. Ya no importa volvamos a trabajar. —Bai Zhuwei dejó de hablar a propósito en cuanto supo que Qiu Yi comprendió a lo que se refería.
Qiu Yi miró hacia el lugar de Lin Xinyan y pensó para sí misma: «¿Esta mujer la hizo sentir mal porque no estaba al tanto de la relación entre Bai Zhuwei y el Sr. Zong? Debe ser eso, ya que ella acaba de unirse a nuestra empresa y no es de extrañar que incomode a Bai Zhuwei.»
Ella regresó a su asiento y pensó que debía decirle algo en cuanto tuviera la oportunidad.
Después que Lin Xinyan terminara su almuerzo, lanzó el recipiente desechable y fue a la alacena para beber un poco de agua.
Qiu Yi la miró y pensó que sería un buen momento, así que sostuvo una taza y se acercó a la alacena; luego, se paró detrás de ella y dio un paso a delante a propósito cuando ella terminó de llenar su taza, mientras que Lin Xinyan no se había percatado de que había alguien tras ella cuando se dio la vuelta, derramando el agua sobre el vestido de Qiu Yi.
—¿Estás ciega? —dijo Qiu Yi.
Tirarle el agua encima a Qiu Yi había sido su culpa, así que de inmediato se disculpó:
—Lo siento mucho. Fue un accidente.
—¿Y solo porque fue un accidente, crees que puedes lanzarme el agua encima?
Lin Xinyan estaba atónita ya que nunca hubiera pensado que Qiu Yi le diría algo tan desagradable.
—Te pido una disculpa, pero solo fue un accidente —explicó Lin Xinyan con paciencia.
—¿Y esa es la forma de pedir una disculpa? ¿Quieres decir que puedo darte una bofetada para después disculparme, y tú me perdonarás?
Qiu Yi estaba determinada y era más que obvio que no la dejaría ir así de fácil. Lin Xinyan frunció el ceño y pensó: «¿Está usando el pensamiento sofístico? ¿Cómo puede alguien comparar el hecho de derramar agua con una bofetada?»
—¿Qué es lo que quieres? —La voz de Lin Xinyan era fría como el hielo.
Estaba más que claro que ella no quería dejarla ir, ni siquiera disculpándose podría resolver esto. Qiu Yi sostenía un vaso con agua mientras miraba a Lin Xinyan y le dijo:
—Ya que tú me mojaste, estaremos a mano cuando yo también te moje.
Lin Xinyan miraba el vaso con agua caliente sin poder creerlo. La mujer no solo era desagradable, también estaba claro que quería hacerle daño. ¿Acaso no se quemaría con el agua hirviendo?
Lin Xinyan agregó agua fría en su vaso y justo en ese momento se apresuró a beber; incluso si iba derramárselo encima, todo lo quería era mojarla, no hacerle daño. Ella vio a Qiu Yi con una mirada penetrante, apretó las manos y dijo:
—Debemos ser justas. ¡Tú serás responsable si me quemo!
Qiu Yi estaba mirando cuán severa podría ser la situación después de que le lanzara el agua a Lin Xinyan. El agua se había enfriado para ese momento y era seguro que no estaría a 100 grados Celsius; por mucho, le causaría algunas ampollas.
Ya que ella quería adular a Bai Zhuwei, tenía que hacer algo que fuera real y severo.
—¡Atrévete!—se burló.
La otra derramó el agua sobre Lin Xinyan incluso antes de que terminara de hablar, pero ella no era una tonta como para quedarse de pie y esperar a que pasara; no obstante, cuando se movió rápido, por accidente desgarró la herida de su rodilla haciendo que perdiera el equilibrio y cayera al suero. El agua se derramó sobre el suelo, cerca de sus piernas y empapó una esquina de su vestido. Por suerte no cayó sobre su cuerpo.
—¿Qué está pasando aquí?
Las personas que observaban lo ocurrido se movieron de inmediato cuando escucharon un frío tono de voz.
De pie junto a Zong Jinghao, Bai Zhuwei miraba a Qiu Yi sin decir una palabra. Los demás no conocían la relación entre Lin Xinyan y Zong Jinghao, pero él sí lo sabía, mientras que ella decidió permanecer en silencio ya que si alguno de ellos hablaba podría complicar el asunto.
Qiu Yi miró a Bai Zhuwei y pensó que no tendría nada de qué preocuparse ya que la tenía de su lado y lo que era mejor, pues Lin Xinyan era la traductora recién llegada.
—Ella me lanzó agua y se niega a disculparse, así que hice lo mismo solo porque estaba furiosa.
Zong Jinghao miró a la mujer que estaba sentada en el piso y que parecía desalineada.
—¿Eso es cierto? —preguntó en tono serio y con sentimientos encontrados.
Lin Xinyan quería levantarse del suelo, pero debido al dolor en su rodilla, su pierna se debilitó cuando intentaba levantarse y se volvió a caer. Antes de que ella lo hiciera, alguien la alcanzó y la sostuvo atrayéndola hacia un cálido abrazo.
Zong Jinghao la sostuvo de la cintura, era tan delgada como una vara y tan frágil que parecía que podía romperla con facilidad. Para su sorpresa, él no quería dejarla ir. Lin Xinyan soltó un profundo suspiro, como si hubiera escapado de la muerte, y pensó en porque tenía tan mala suerte. Ella se había caído después de que él la había empujado y ahora se había caído de nuevo.
—¿Puedes levantarte? —Zong Jinghao le preguntó.
Lin Xinyan trató de mover sus piernas, después asintió.
—Sí.
Todas las personas que estaban mirando la escena quedaron atónitas, incluyendo a Qiu Yi. Por lo regular, Zong Jinghao no haría algo como eso. Todos miraron a Bai Zhuwei, casi como si preguntaran quién era esa mujer puesto que no parecía tener nada en especial. ¿Por qué el Sr. Zong se preocupaba por ella?
—Si todos están bien, vuelvan a trabajar.—Bai Zhuwei quería terminar con esta farsa lo más rápido posible, ya que la reacción de Zong Jinghao estaba fuera de sus expectativas.
Él dijo que no revelaría su identidad, pero, ¿qué pensarían los demás al ver que él la abrazaba fuerte frente a todos? Bai Zhuwei miró furiosa a Qiu Yi.
«¡Qué aficionada tan inútil!»
—Sr. Zong, es hora de su junta —dijo Bai Zhuwei con voz tranquila.
Zong Jinghao colocó a Lin Xinyan con gentileza en el suelo y se paró frente a la alacena. Después miró con frialdad el desastre que había ocurrido.
—¡Guan Jing!—dijo con voz grave.
Guan Jing llegó.
—Conecta el sistema de las cámaras de seguridad a mi oficina. —Se dio la vuelta justo cuando terminó de hablar y se detuvo de pronto para mirar hacia Bai Zhuwei para indicarle—: Pospón la junta media hora.
Qiu Yi entró en pánico una vez que escuchó esto y dijo:
—Srta. Bai…
Bai Zhuwei le lanzó una penetrante mirada fría y ella dejó de hablar de inmediato, se acercó a Zong Jinghao y dijo:
—Sr. Zong, la junta ya comenzó y todos lo están esperando. Si la posponemos entonces… —Zong Jinghao la miró con una cara que póquer con mucha tranquilidad. Bai Zhuwei temía decir una palabra más después de mirar su expresión sin emociones, así que de inmediato respondió—: Lo haré ahora mismo.
Pero Qiu Yi no podía tranquilizarse ya que una vez que revisaran el video de las cámaras de seguridad, estaría más claro que el agua que ella había mojado a Lin Xinyan a propósito y descubrirían que la culpa había sido suya.
—Zhuwei…

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