Enfermo de amor de Steffi Hernández 035

Enfermo de amor novela Capítulo 35 Una oportunidad de oro_Las mejores novelas Romance | Miniread
14-17 minutes
Zong Jinghao movió un poco sus dedos mientras sostenía el volante.
—No está mal —respondió tras mirarla.
Lin Xinyan se sentía más tranquila y no volvió a hablar, entonces ambos se quedaron callados y permanecieron sentados en total silencio. Ella miró sin querer sus manos en el volante, las cuales eran elegantes y bien formadas, sus dedos eran largos y delgados con uñas cortas. Eran tan fáciles de reconocer como la persona.
—Elegante, ¿no lo crees?
Él ni siquiera la miró, pero ella se percató de que sin querer se sentía cautivada al verlo; de inmediato se dio la vuelta y miró la ventana pretendiendo que no lo había escuchado. Zong Jinghao se dio la vuelta y la miró sonriente.
—¿Mi rostro se ve mejor que mis manos?
Lin Xinyan aún actuaba como si no lo hubiera escuchado e incluso cerró los ojos y pretendió estar dormida, incluso se burló de él en voz baja:
—Pensé que siempre era noble y frío. ¿Por qué se ve tan narcisista?
El auto llegó a la entrada de la villa Lin al cabo de unos 20 minutos. Lin Guoan fue a casa temprano mientras que su esposa preparaba una cena deliciosa con varios platillos impresionantes. Él estaba satisfecho y la gran tensión que había entre ellos se había esfumado.
—La señorita Lin está aquí —informó la sirvienta.
Lin Guoan miró a su esposa e hija y les advirtió:
—Esto es muy importante para mí, espero que ustedes no lo arruinen.
—No te preocupes —dijo Shen Xiuqing conteniendo su enojo en una sonrisa y arreglaba su traje—. Haré todo lo que ella quiera solo para asegurarme de no se moleste y te ayude a resolver los problemas de la empresa. Tal vez no pueda ayudarte con todos los problemas del trabajo, pero puedo hacer esto.
Lin Guoan sintió que se comportaba bien.
—Te lo voy a compensar cuando resuelva mis problemas —le dijo.
Una vez que terminó de hablar, Lin Guoan salió por la puerta para recibirlos en persona. Lin Xinyan estaba junto a Zong Jinghao con el contrato de compraventa de Repulse Bay en su mano; entonces, él la miró levantando el brazo.
—Sostén mi brazo.
Lin Xinyan lo sujetó y caminó hacia la casa.
—Los he estado esperando, entren por favor. —Lin Guoan apareció frente a ellos con un gesto de bienvenida.
El hombre no se daba aires de grandeza en ese momento y parecía más alguien que los alagaba. Zong Jinghao no tenía ninguna opinión sobre él así que no dijo ni una sola palabra y se limitó a asentir indiferente con la cabeza. El rostro de Lin Guoan se oscureció en cuanto pensó que al ser el padre Lin Xinyan y el suegro de Zong Jinghao tendrían que respetarlo. Sin embargo, él nunca pensó que su yerno no le mostraría nada de respeto, por lo que eso se sintió como una bofetada.
—Él siempre reacciona así —le dijo Lin Xinyan sonriendo.
Se sintió un poco mejor después de escuchar eso y respondió:
—Pasen por favor.
Shen Xiuqing actuaba como la mujer y esposa perfecta ese día y estaba ocupada preparando la comida.
—¡Llegaron a casa!—dijo cuando los vio entrar, sonriendo desconcertada—. Tomen asiento por favor. Tu padre me pidió que preparara algo especial para cenar ya que sabía que vendrían hoy. Espero que disfruten la cena.
Lin Xinyan también sonreía. ¿Qué otra reacción podría tener?
—¡No debiste hacerlo! No soy ninguna extraña —dijo sosteniendo el brazo de Zong Jinghao con fuerza cuando terminó de hablar.
Ella lo hizo a propósito. Shen Xiuqing contuvo su enojo al ver a Lin Xinyan tan arreglada.
—Tienes toda la razón —respondió, aun pretendiendo ser benévola.
Lin Xinyan y Zong Jinghao se dieron las manos, tomando asiento frente a Shen Xiuqing y a su hija. Lin Yuhan también usaba un vestido rojo, luciendo madura y coqueta con su delicado maquillaje, a pesar de aún ser muy joven. Lin Xinyan la miró sin preocuparse y se burló para sus adentros. «¿Está tratando de seducir a Zong Jinghao?» Pudo notar que sus ojos estaban fijos en él y dijo de forma bromista:
—Hermana, ¿por qué estás mirando a tu cuñado? ¿Tiene algo en el rostro?
Zong Jinghao vio de reojo a la mujer. Estaba cansado de ver mujeres con demasiado maquillaje. Aun cuando ambas llevaban vestidos rojos, Lin Xinyan se veía más adorable y hermosa sin una gota de maquillaje.
Lin Yuhan de inmediato bajó la cabeza. Shen Xiuqing sostuvo a su hija de la mano y le hizo una seña para que se calmara.
—Muy bien, se está haciendo tarde y estoy seguro de que deben tener hambre.—Lin Guoan quería hablar con Zong Jinghao, pero aún no había encontrado un tema adecuado para iniciar la conversación.
Zong Jinghao parecía un completo extraño que se había quedado fuera de la conversación tan pronto como entró a la casa, él solo había demostrado su amor por su esposa de vez en cuando servirle algo de comida a Lin Xinyan.
Lin Guoan los miraba en silencio. Él nunca pensó que la hija de quien que menos esperaba sería la persona más especial para Zong Jinghao, de verdad lo había impresionado.
Lin Xinyan no solo había ido para cenar, así que puso el contrato sobre la mesa.
—Esto es lo que querías y yo te lo conseguí hoy—dijo—. No se te olvidó lo que me prometiste ¿verdad?
Considerando lo duro que había sido conseguir que Zong Jinghao la apoyara, ella estaba segura de no querer perder la oportunidad de recuperar las cosas que eran suyas y de su madre. Lin Xinyan casi borró la sonrisa del rostro de su padre.
—Somos familia —contestó él—. Cualquier cosa que quieras, solo dilo.
Su prioridad ahora era resolver los problemas de la empresa y darle esos bienes no le serviría de mucho en ese momento. Él le guiñaba repetidas veces a Lin Xinyan, esperando que ella pudiera pedirle el favor a su esposo. Lin Xinyan pretendía que no entendía nada así que le preguntó preocupada.
—¿Tienes espasmos en el ojo?
Lin Guoan se habría enfurecido si no fuera porque Zong Jinghao estaba ahí. Él la miró sin decir nada y asintió, pues era evidente que se estaba haciendo la tonta; de alguna forma, ella se veía lista y adorable. Shen Xiuqing intentó de calmar las cosas al servir un poco de comida para Lin Xinyan.
—Yan, la empresa de tu padre está teniendo algunos problemas… — dijo ella, entonces miró a Zong Jinghao y continuó—: Ya que Zong Jinghao es nuestro yerno, esperábamos que pudieras ayudarnos. Lamentamos haberte hecho algo malo.
Lin Xinyan la miró con indiferencia. «¿Zong Jinghao es tu yerno? ¡No te eches flores!»
—¿Acaso me diste la vida o me criaste? —Lin Xinyan se inclinó hacia Zong Jinghao y lo miró para después agregar—: Entonces, ¿cómo podría ser que de pronto mi esposo se convirtió en tu yerno?
Shen Xiuqing apretó sus puños y le respondió mientras aún sonreía.
—Se que estás molesta conmigo y con tu padre, pero de verdad nos amamos.
—¡Yo vine aquí para reclamar lo que es mío!—Lin Xinyan la interrumpió—. ¿Dices que se aman?
Ella quería ver si su padre la elegiría a ella o a sus propios intereses. Lin Guoan sintió que no podía discutir nada en ese momento, así que se levantó.
—Sígueme —dijo.
Lin Xinyan se puso de pie y miró a Zong Jinghao mientras sonreía y habló:
—Ya regreso.
—Ajá —respondió con ligereza.
Ella fue tras su padre al estudio, fue entonces que Lin Guoan dejó de ser gentil y le preguntó en tono severo:
—¿Le dijiste a Zong Jinghao?
Lin Xinyan lo miró sin sentir ninguna emoción ya que estaba acostumbrada después de tantas veces que la había lastimado.
—Devuélveme mis cosas.
Esta era una rara oportunidad y ella tenía que recuperar sus pertenencias.
—Puedo dártelas si le pides a tu marido que nos ayude a solucionar los problemas de la empresa —dijo Lin Guoan mirándola.
—Antes me dijiste que si te entregaba la propiedad me regresarías mis pertenencias y eso es lo que estoy haciendo ahora. Los problemas de tu empresa eso son un asunto completamente distinto.
»Te dije que puedo convencer a Zong Jinghao de ayudarte bajo la condición de que te divorcies de Shen Xiuqing. —Lin Xinyan hizo una pausa por un momento antes de continuar—: Como puedes ver, Zong Jinghao aún me ama demasiado. Una vez que se lo pida, él estará de acuerdo.
Lin Guoan se quedó en silencio.
—¿Qué es más importante? —continuó ella—. ¿Tu empresa o la mujer que casi te dio un hijo? Piénsalo.
Lin Xinyan se fue del estudio una vez que terminó de hablar, pero Lin Guoan la detuvo para decirle:
—Acepto.
«Tal como lo esperaba.» Lin Xinyan se detuvo y se dio la vuelta para mirarlo.
—Quiero llevarme todas mis cosas hoy mismo.
Ella quería recuperar todo lo más pronto posible, así que podía dejar hasta ahí aquel asunto, pero quería recuperar lo poco que le pertenecía y su dinero. Después de todo, tenía que pagar los gastos médicos mensuales de su madre.
Lin Guoan apretó los dientes.
—Yan, somos familia.
Lin Xinyan respondió con una sonrisa.
—Ya lo sé. Pero debes regresarnos las cosas que nos pertenecen a mi madre y a mí, ¿estoy en lo correcto?
«¿Una familia?»
¿Ahora por fin él reconocía que eran una familia?

SIGUIENTE

Leave a Reply

comment-avatar

*